La Befana, colores pastel y la música de Paolo Conte se mezclan en esta preciosa animación navideña de los 90
Cada año, en Navidad, la bruja buena, Befana, vuela en su escoba repartiendo juguetes a todos los niños de Italia que se han portado bien. Pero este año, el ayudante de Befana, el codicioso Dr. Scarafoni, pretende obligar a los padres ricos a pagar los juguetes y no dar nada a los niños pobres. Para llevar a cabo sus siniestros planes, hace que Befana se enferme.
El Dr. Scarafoni comienza entonces a gobernar los asuntos de la bruja buena con mano de hierro. Echa de la tienda al huérfano Francesco, que estaba embelesado mirando "La flecha azul", un maravilloso tren de madera.
Indignados, los juguetes deciden escapar: ¡se suben al trenecito "flecha azul", que comienza a rodar, alejándose del Dr. Scarafoni! Su objetivo es ir a regalar juguetes a los niños a los que estaban destinados. Spicciola, un perro de juguete especial, pide un deseo para que su olfato lo lleve hasta Francesco.
Después de muchas aventuras, Befana se entera de los terribles planes de Scarafoni y hace que sus ayudantes creen más juguetes a toda prisa.
Al acercarse la mañana, Befana entrega juguetes a todos los niños buenos, ricos o pobres... y, por último, pero no por eso menos importante, ¡convierte a Spicciola en un perro de verdad para su nuevo mejor amigo Francesco!
Cada año, en Navidad, la bruja buena, Befana, vuela en su escoba repartiendo juguetes a todos los niños de Italia que se han portado bien. Pero este año, el ayudante de Befana, el codicioso Dr. Scarafoni, pretende obligar a los padres ricos a pagar los juguetes y no dar nada a los niños pobres. Para llevar a cabo sus siniestros planes, hace que Befana se enferme.
El Dr. Scarafoni comienza entonces a gobernar los asuntos de la bruja buena con mano de hierro. Echa de la tienda al huérfano Francesco, que estaba embelesado mirando "La flecha azul", un maravilloso tren de madera.
Indignados, los juguetes deciden escapar: ¡se suben al trenecito "flecha azul", que comienza a rodar, alejándose del Dr. Scarafoni! Su objetivo es ir a regalar juguetes a los niños a los que estaban destinados. Spicciola, un perro de juguete especial, pide un deseo para que su olfato lo lleve hasta Francesco.
Después de muchas aventuras, Befana se entera de los terribles planes de Scarafoni y hace que sus ayudantes creen más juguetes a toda prisa.
Al acercarse la mañana, Befana entrega juguetes a todos los niños buenos, ricos o pobres... y, por último, pero no por eso menos importante, ¡convierte a Spicciola en un perro de verdad para su nuevo mejor amigo Francesco!